Instructivo para quien difunde por correo
1. A qué te expones, dicho sin adornos
Quedas identificado. El correo sale con tu nombre y desde tu cuenta institucional. No hay forma de que sea de otro modo, y tampoco la buscamos: la transparencia del remitente es lo que separa esto de una suplantación.
Pueden suspenderte la cuenta. La Dirección de Tecnologías administra el correo institucional y ve el tráfico saliente en tiempo real. Puede suspender cuentas el mismo día. Perder la cuenta institucional significa perder correo, aula virtual y trámites escolares en curso, y eso es un daño concreto e inmediato.
Hay una vía disciplinaria universitaria. El artículo 37, fracción I, de la Ley Orgánica da al Tribunal Universitario competencia sobre las acusaciones que se hagan en contra de integrantes de la comunidad universitaria, y el alumnado lo es. No afirmamos que vaya a usarse. Afirmamos que existe, y que la conozcas antes y no después.
Lo que no te expone: no estás accediendo a ningún sistema al que no tengas acceso ordinario, no estás extrayendo ninguna base de datos, y no eres servidor público, de modo que la Ley de Responsabilidades Administrativas, que rige a servidores públicos, no te alcanza por esto.
2. Reglas que no se rompen
- Envías desde tu cuenta y sólo desde tu cuenta. No le pides la contraseña a nadie, no le das la tuya a nadie, y no envías a nombre de otra persona. Quien no quiera enviar, no envía.
- Tu rebanada y nada más. Trabajas sobre unas 300 direcciones de toda la Universidad, no de tu facultad: la lista viene sin ese dato. No las compartes, no las subes a ningún lado, y las borras cuando termina la jornada. Como no le escribes sólo a tus compañeros, no digas que lo hiciste: el mensaje ya explica quién eres y por qué escribes, y eso es suficiente.
- Máximo 60 mensajes por hora. No es un consejo. La ráfaga es lo que dispara la detección automática y te deja fuera hasta 24 horas. A ritmo tranquilo pasas; a ritmo de metralleta, no. La combinación de correspondencia de Word no tiene freno: dispara todo de golpe. Por eso el apartado 6 no es opcional.
- Un mensaje por destinatario, con combinación de correspondencia. Nunca cientos de personas en copia oculta.
- La plantilla se envía completa, con la cláusula de origen de los datos y el descargo final. Recortarlos convierte un acto transparente en uno que no lo parece, y ahí sí hay problema.
- Ni adjuntos, ni imágenes, ni acortadores. El enlace se ve entero.
- La palabra BAJA se atiende el mismo día. Quien la pida sale de la lista y no se le vuelve a escribir. Sin excepciones y sin preguntar por qué.
3. La jornada
| Hora | Qué pasa |
|---|---|
| Día previo | Armas tu Excel, lo partes en bloques de 50 y pruebas la combinación con tres direcciones tuyas |
| 08:00 | Arranca el grupo A. Bloque 1 |
| 08:30 | Grupo B. Bloque 1 |
| 09:00 | Grupo C. Bloque 1 |
| Cada hora | Un bloque de 50, y sólo uno. Si algo te frena, te detienes. No insistes |
| 13:00 | Cierre. Reportas cuántos enviaste y cuántos rebotaron |
| Tarde | Empieza el canal de campo, con carteles y mesas, en las mismas dependencias |
El arranque escalonado no es burocracia. Cien cuentas disparando en el mismo minuto se ve muy distinto que cien personas escribiendo a lo largo de una mañana.
4. Si te frenan
- «Has alcanzado un límite»: detente. Vuelve al día siguiente, o no vuelvas. No cambies de cuenta.
- Cuenta suspendida: avisa al comité de inmediato. No intentes recuperarla por tu cuenta ni abras otra.
- Te llaman de tu facultad o de la administración: no discutas. Di lo que es cierto, que enviaste un correo informativo, con tu nombre, sobre una consulta pública, desde tu cuenta, a direcciones del directorio institucional al que tienes acceso como integrante de la comunidad. Avisa al comité el mismo día.
5. Lo que no hacemos, y por qué conviene saberlo
No hay ningún programa que reparta el envío entre varias cuentas para quedar por debajo del límite de cada una. No existe en este proyecto y no va a existir.
La razón es práctica antes que jurídica. Un mecanismo así sólo sirve para eludir el control antiabuso de la plataforma, concentra las contraseñas de decenas de estudiantes en manos de una sola persona, y transforma «la comunidad se informó entre sí» en «alguien operó cuentas ajenas», que es justo la acusación que no conviene dejar servida. El envío distribuido llega igual de lejos, el mismo día, y nadie entrega su contraseña.
6. Cómo se envía: Outlook Classic, Word y Excel
6.1 El problema que hay que resolver antes de empezar
La combinación de correspondencia de Word no tiene control de velocidad. Cuando le das «Finalizar y combinar», vacía los 300 mensajes en la bandeja de salida de una sola vez y Outlook los empuja tan rápido como puede. Eso, y no el total, es lo que dispara la detección de actividad inusual de Google y te deja sin enviar hasta 24 horas. La solución es partir el Excel, no acelerar Outlook.
6.2 Preparación, el día anterior
- Tu cuenta en Outlook Classic.
@umich.mxes Google Workspace. Agrégala como cuenta de Google. - El Excel. Una hoja, dos columnas:
correoynombre. Guárdalo en tu equipo, no en la nube. - Pártelo en archivos de 50 filas. Seis archivos de 50 para un lote de 300. Éste es el paso que hace todo lo demás seguro.
- El documento de Word. Inserta los campos combinados donde van
{NOMBRE},{SECTOR}y{DEPENDENCIA}. - Formato: texto sin formato. No HTML. El texto plano pesa una fracción, se ve escrito por una persona y deja el enlace completo a la vista.
- Prueba con tres direcciones tuyas. Revisa que no quede ningún campo sin sustituir.
6.3 La jornada
Una combinación por archivo de 50, una por hora. Usa un asunto distinto por bloque. Entre bloque y bloque, cierra Word.
7. Herramienta de lotes
El script de partición limpia la lista, la rebana en cortes consecutivos y entrega cada rebanada ya partida en bloques de 50 filas. No se conecta a ningún servicio externo, no envía nada y no guarda nada fuera de la carpeta local de salida.
El enlace que va en tu mensaje es https://cumich.mx/consulta?o=c. No lo cambies ni le quites el final: esa marca registra el canal de correo y no identifica a nadie en lo individual.